En la comunidad Gay el poliamor es más común y conocido

De las diversas razones, la principal es histórica y cultural, no biológica.

No heredaron el mismo guion tradicional de pareja

Las parejas heterosexuales crecieron con un modelo muy definido: noviazgo → matrimonio → hijos → exclusividad sexual y romántica. Las personas gays, especialmente los hombres gays, estuvieron durante décadas fuera de ese sistema. Como no podían casarse legalmente ni formar familias reconocidas, tuvieron más libertad para cuestionar las reglas tradicionales y crear sus propios modelos de relación.

La comunidad gay tuvo que construir sus propias normas

Cuando una comunidad es marginada, suele desarrollar estructuras sociales alternativas. Eso permitió que conceptos como relaciones abiertas, poliamor, monogamia flexible y otras formas de vincularse fueran discutidos mucho antes de que se popularizaran entre heterosexuales.

Menos presión reproductiva y de roles de género

En una pareja heterosexual suelen existir expectativas culturales sobre maternidad, paternidad, economía doméstica y roles de género. En una pareja de dos hombres o dos mujeres, muchas de esas expectativas desaparecen o deben renegociarse desde cero. Eso facilita preguntarse: “¿Quién dijo que la exclusividad tiene que funcionar de esta manera?”

Mayor separación entre sexo y amor en algunos sectores de la comunidad gay masculina

Diversos estudios muestran que, en promedio, los hombres suelen estar más abiertos a sexo casual que las mujeres. Cuando juntas dos hombres, esa tendencia puede amplificarse. Por eso las relaciones abiertas son relativamente comunes entre hombres gays, aunque eso no es exactamente lo mismo que el poliamor.

Aquí hay una distinción importante:

  • Relación abierta: sexo con terceros, pero una sola relación romántica principal.

  • Poliamor: múltiples relaciones románticas con conocimiento y consentimiento de todos.

Mucha gente confunde ambos conceptos.

Visibilidad dentro de la comunidad LGBTQ+

Las personas LGBTQ+ ya han tenido que cuestionar normas sociales fundamentales (”¿Por qué debo amar a alguien del sexo opuesto?”). Una vez que alguien aprende a desafiar una norma cultural tan grande, suele estar más dispuesto a examinar otras normas, como la monogamia.

Sin embargo, hay un error común: pensar que el poliamor es la norma en la comunidad gay. No lo es.

La mayoría de las personas gays siguen prefiriendo relaciones monógamas. Lo que ocurre es que las relaciones abiertas y el poliamor son más visibles, más discutidos y generalmente menos estigmatizados que en la población heterosexual.

Curiosamente, dentro del poliamor moderno hay una gran presencia de mujeres bisexuales, personas queer y miembros de la comunidad LGBTQ+, precisamente porque ya están acostumbrados a cuestionar las expectativas tradicionales sobre las relaciones.

Una pregunta interesante es si el poliamor parece más común porque realmente lo es, o porque las personas LGBTQ+ hablan de ello más abiertamente mientras muchas parejas heterosexuales lo practican en secreto. Ahí la diferencia puede ser más de visibilidad que de frecuencia real.

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